Las jábegas son una tradición marinera profundamente arraigada en Málaga, reflejo de la historia y la cultura que han moldeado esta ciudad costera durante siglos.
En tiempos antiguos, las jábegas eran las compañeras inseparables de los pescadores malagueños, diseñadas con maestría para navegar las aguas del Mediterráneo. Con sus colores vivos y sus formas elegantes, estas embarcaciones no solo servían para la pesca, sino que también eran símbolo de la conexión íntima entre el hombre y el mar.
Hoy en día, las jábegas siguen surcando las aguas, pero con un propósito renovado: mantener viva la tradición y el espíritu marinero. Las regatas de jábegas, celebradas en playas como El Palo y Pedregalejo, atraen a competidores y espectadores por igual, quienes se maravillan ante la destreza y el esfuerzo de los remeros. En estas competiciones, el eco de las olas se mezcla con los gritos de ánimo, creando una sinfonía que resuena en el alma de Málaga.
Las jábegas, con sus proas elevadas y decoradas con ojos protectores, parecen contar historias de tiempos pasados, cuando el mar era el único sustento y las estrellas la única guía. Estas embarcaciones, tan emblemáticas, son un testimonio de la resiliencia y el ingenio de los malagueños, que han sabido preservar su herencia cultural con orgullo.
En cada regata, en cada jornada de pesca, las jábegas despliegan su belleza y su gracia, recordándonos que el mar y sus tradiciones son el corazón latente de Málaga. Y así, como guardianas del pasado, las jábegas continúan navegando.
[Texto e imagen: Malaca Instituto]