Málaga enamora, de eso no hay duda. Todo el que llega a esta ciudad o se queda en ella o repite en algún momento de su vida. El clima, la gente, la comida o los servicios que ofrece son algunas de las razones para quedarse aquí a vivir. Pero no podemos dejarnos llevar por la subjetividad a la hora de elegir esta ciudad. Tenemos que hablar con datos, datos objetivos y, según el último Eurobarómetro de la Comisión Europea, Málaga es la única ciudad española que se encuentra entre las diez ciudades europeas con mayor calidad de vida.

Para llegar a este listado se han analizado diferentes aspectos de la ciudad tales como el estado de las infraestructuras y servicios, las oportunidades laborales, la situación de la vivienda, la integración de los extranjeros, el sentimiento de seguridad, la contaminación ambiental, los espacios verdes o la limpieza.

Málaga es una ciudad que está creciendo, y eso se ve. Al llamado turismo de playa hay que sumar la gran cantidad de museos que inundan las calles: desde el Centro Pompidou hasta el Museo ruso, pasando por el famosísimo Museo Picasso o el Carmen Thyssen. La oferta cultural de la ciudad se amplía día a día.

Por otra parte, debemos resaltar la importancia de esos miles de turistas que cada año eligen esta ciudad para aprender español y convierten a Málaga en el primer destino de Andalucía y el tercero de España en relación al turismo idiomático.

Sol, cultura y mar hacen de Málaga una ciudad irrepetible.

Como dijo Vicente Aleixandre en el poema que le dedicó a la ciudad:

“Siempre te ven mis ojos, ciudad de mis días marinos.

Colgada del imponente monte, apenas detenida

en tu vertical caída a las ondas azules,

pareces reinar bajo el cielo, sobre las aguas,

intermedia en los aires, como si una mano dichosa

te hubiera retenido, un momento de gloria, antes de hundirte para siempre en las olas amantes. (…)”

¿Te animas ahora a visitarla?

Texto: Cervantes Escuela Internacional
Derechos de imagen: Kārlis Dambrāns